miércoles, 31 de octubre de 2012

JOHN WYCLIFF

Hablar de John Wycliff ó Wycliffe es hablar necesariamente de la Reforma y de su origen. La escritura de su nombre es incierta, ya que se usa Wycliffe, Wyclif y Wycliff.  
(para nuestro efectos usaremos esta última forma).

Wycliff fue un notable ingles, sacerdote y doctor en Teología que tuvo una marcada influencia en el siglo catorce de nuestra era. Es reconocido como el primer reformador o Pre-reformador documentado de la Iglesia, su trabajo y aportes fueron excepcionales para la propagación del evangelio y el conocimiento de la palabra de Dios, tanto que ha sido llamado “la estrella de la mañana de la reforma” y sus ideas prepararon el camino a la “Reforma”.

BIOGRAFÍA

John Wycliff , nació en Yorkshire Inglaterra en el año de 1.329 y murió en Lutterworth en 1.384 a causa de una embolia. Se conoce muy poco de su niñez, pero sabemos que asistió a la universidad de Oxford, donde recibió el titulo de doctor en Teología en 1.372; Allí transcurrió la mayor parte de su vida, resultó como el teólogo  más eminente de su época y redactó la summa eclesiológica. Fue el principal precursor de su época que impulsó la traducción de la biblia al idioma nativo (Ingles) y formó predicadores que anunciaran el igualitarismo social y religioso, apoyado solo en textos bíblicos. En el año de 1.371 sale de la Universidad para dedicarse por algún tiempo como capellán al servicio de la corona monárquica.

Al producirse el gran cisma de Occidente, concibió el proyecto de una iglesia separada del Papado. Valientemente cuestiónó la autoridad del Papa, criticó abiertamente la venta de indulgencias (que suponían liberar a una persona de la pena del purgatorio), renegó la doctrina católica de la transubstanciación (doctrina donde el pan y el vino se transforman en el cuerpo real de Cristo y su sangre, durante la comunión) definida en el concilio de Trento, habló contra las jerarquías eclesiásticas y defendió la autoridad de la monarquía contra las pretensiones de la iglesia Romana. Su vida transcurrió en mayor parte enmarcada dentro de las tensiones entre el trono ingles y el pontificado Romano, principalmente debido a los impuestos que la iglesia de Roma trataba de imponer, atacando la teoría según la cual el poder temporal se deriva  del espiritual.

Uno de sus aportes más importantes a la reforma, fue su abierta posición de que se tradujera la biblia al idioma local y se enseñara en Ingles, a todas las personas. En alguna ocasión Wycliff comentó “¿Cómo pueden los hombres vivir bajo la autoridad de Dios, sino conocen la palabra de Dios?” Wycliff creía que la manera de prevalecer en su lucha contra la autoridad abusiva de la iglesia, “era hacer que la Biblia estuviera al alcance de la gente en su propio idioma. Entonces podrían leer por sí mismos cómo cada uno de ellos podría tener una relación personal con Dios por medio de Jesucristo, al margen de cualquier autoridad eclesiástica[1].  Wycliff y sus compañeros terminaron de traducir al Ingles el Nuevo Testamento, en torno a 1.380 y el Antiguo Testamento hacia el año de 1.382. Un asociado Nicolás de Hereford hizo la mayor parte del Antiguo Testamento, ya que Wycliff y otros compañeros de trabajo no estaban tan familiarizados con el original en hebreo. Después de terminado el trabajo de la traducción, Wycliff organizó un grupo de feligreses pobres conocidos como los “Lolardos” (término despectivo de origen holandés que significaba murmuradores), para ir a través de Inglaterra predicando las verdades Cristianas y la lectura de las escrituras en su lengua materna, a todos los que creen en la palabra de Dios y como resultado atrajó muchos adeptos y personas dispuestas a aprender. A la postre se les confundió con los primeros protestantes.

Sus enemigos eclesiásticos no se olvidaron nunca de su oposición a su poder ó de sus exitosos esfuerzos en proporcionar las Escrituras al alcance de todos. Varias décadas después de su muerte lo condenaron por herejía y desenterrando su cuerpo, fue quemado, y se arrojó sus cenizas en el río Swift.  Pero ni aun así pudieron detener el alcance de su obra y su influencia en el despertar de valerosos hombre.

INFLUENCIA
La influencia de Wycliff en el siglo XIV fue producto de alguien con una conciencia capturada por la Palabra de Dios. A diferencia de sus compañeros, él negaba que los hombres deban pasar por un sacerdote para llegar a Dios. Al contrario, 150 años antes de la Reforma, él proclamaba el sacerdocio de todo creyente y animaba a todos los hombres a ir directamente a Dios por fe (por medio de Jesucristo).

Él enseñaba la idea, radical para sus tiempos, de que el valor de la Comunión dependía de la condición espiritual del que comulgaba. Él fue el primer hombre de su siglo que revivió la doctrina de la justificación por la fe solamente. Cada una de estas doctrinas procedía de su convicción de que la Biblia era la autoridad final a la que la conciencia de los hombres debe dar cuenta.
Una ilustración en un salmerio bohemio del siglo XVI se presenta la influencia que tuvo Wycliff en la Reforma: “Wycliff está encendiendo la chispa, Juan Hus está aplicándola a un carbón, y Martín Lutero está soplándola hasta que se convierte en una gran llama”.  Fue el reformador, antes de la reforma…

OBRAS
Su principal obra fue su gran aporte en la traducción de los textos bíblicos (como mencionamos anteriormente). Un ejemplo de la traducción de Juan 3:16 tomado de la Biblia de Wycliff, escrito en el Inglés medieval de su tiempo. "Forsothe God so louede the world, that he gaf his oon bigetun sone, that ech man that bileueth in to him perische not, but haue euerlastynge lyf."

Sin embargo, también escribió importantes obras donde se destacan principalmente el “Dialogo entre tres personas: la Verdad, la Mentira y la Prudencia” (Trialogus, 1382). Se le atribuye asimismo “los tratados  del poder papal” (De potestate papae) y “de la verdad de la Santa Escritura” (De veritate sacrae scriptura, 1378). En la obra “de la Iglesia” (De Ecclesia), desarrolla su concepción de la Iglesia, donde maneja el concepto de “la comunidad de los predestinados", que es el punto culminante de su transformación doctrinal.

DOCTRINAS
Wycliff comenzó su carrera como un teólogo conservador siendo parte de los teólogos más modernos, que consideraban la síntesis medieval entre la fe y la razón. Justo González relata al respecto que: “según él, tanto la razón como la revelación nos dan a conocer la verdad de Dios, sin que haya tensión entre ambas. Aún más, la razón es capaz de demostrar la doctrina de la Trinidad y la necesidad de la encarnación.”[2] A medida del tiempo sus opiniones se volvían más radicales y resistió a muchas doctrinas generalmente aceptadas, que se oponían a la biblia ó a argumentos racionales.

Su principal tema teológico fue enfocado en el “señorío”  donde él mismo declara que no hay otro Señorío que el de Dios, tanto que “cualquier criatura tiene dominio o señorío sobre otra sólo porque Dios se lo ha dado”. El señorío busca su propio bien más que servir a sus gobernados.

Consideró además una usurpación por parte del Papa pretender extender su poder, mas allá de los limites que el mismo Dios le ha dado. Por ello, si el Papa pretende extender su autoridad más allá de lo espiritual y aplicarla sobre las cosas temporales, lo colocaría en una situación de usurpador y tirano. Cada vez más acentuó su posición a que el principio de autoridad deriva de las sagradas escrituras, por encima del Papa y de la tradición eclesiástica. No estaba de acuerdo en que la iglesia fuera lo mismo que la jerarquía eclesiástica, sino que afirmó que la verdadera autoridad  deriva solo de Dios, a través de su palabra: “Solo el evangelio es suficiente para gobernar las vidas de los cristianos en todas partes… cualquier otras reglas adicionales hechas para gobernar la conducta humana, no añaden nada a la perfección ya encontrada en el evangelio de Jesucristo.”

Siguiendo a Agustín y basado en las cartas de Pablo, llegó a la conclusión que la verdadera iglesia es invisible y que es el conjunto de los predestinados, puesto que en la iglesia visible e institucional hay réprobos junto a los verdaderos creyentes.
También rechazó enérgicamente la doctrina de la transubstanciación, porque según él contradecía la doctrina de la encarnación, ya que cuando el verbo se encarnó se unió al hombre, sin destruir la humanidad de Jesucristo. Negar esto sería caer en docetismo  e interpretar la encarnación de Cristo como una mera apariencia.

Otro aporte importante fue su opinión al respecto de la expresión de la voluntad de Dios. Según él, es imposible conocer la voluntad de Dios si no se conoce su palabra, por lo que fue un gran impulsor de enseñar a la iglesia (conformadas por personas comunes) la palabra de Dios en su lengua nativa.

LECCIONES
Podemos aprender mucho de la vida de J. Wycliff , primeramente que tenemos que ser agradecidos con Dios porque hoy en día gozamos de la libertad religiosa y de poder tener en casa múltiples biblias. También debemos de aprender de su valentía, ya que en una época donde los “herejes” eran quemados, él se opuso casi solo contra todo el poder de la iglesia, condenando sus abusos y corrupciones y negando el derecho de que era la única que podía hablar por Dios.

Su visión fue un adelanto a los tiempos en que vivió, él fue un malentendido por muchos de los cómodos personajes religiosos que le toco compartir. John Wycliff conocía el poder de la palabra de Dios para vencer fortalezas y se expuso grandemente para sembrar un legado.
Enseño y sostuvo, que era expresamente contra la Fe negar que todo hombre (excepto Jesucristo) “había contraído el pecado original” y que “el pecado y todo lo demás sucede por una necesidad inevitable” (Berault Bercastel;  Historia general de la Iglesia – 1853)
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Barbará Tuchman escribió de John Wycliff: “Visto por el telescopio de la historia, él fue el inglés más significante de su tiempo.” Tuchman dijo esto debido a la inmensa influencia de Wycliff en generaciones futuras, una influencia que nadie vio durante su vida. Según Tuchman, él fue el primer hombre “moderno”.  

Sus esfuerzos reformadores y su contribución a la verdadera iglesia cristiana es simplemente innegable, ya que no solamente se dedicó a atacar las cosas referentes a la vida y a las costumbres eclesiásticas de su época, sino que buscó corregir la doctrina de la iglesia medieval ajustándola al mensaje de Cristo. El mismo Wycliff comentó: “Se me ha acusado de esconder, bajo una máscara de santidad, la hipocresía, el odio y el rencor. Me temo, y con dolor confieso, que tal cosa me ha acaecido con harta frecuencia”[3]



[1]Douglas, J. D. ; Comfort, Philip Wesley ; Mitchell, Donald: Who's Who in Christian HistoryWheaton, Ill. : Tyndale House, 1997, c1992
[2]González, Justo L.: Historia Del Cristianismo : Tomo 1. Miami, Fla. : Editorial Unilit, 2003, S. 1:507
[3]González, Justo L.: Historia Del Cristianismo : Tomo 1. Miami, Fla. : Editorial Unilit, 2003, S. 1:505


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